Todo lo que necesitas saber sobre la Vitamina C

Todo lo que necesitas saber sobre la Vitamina C

Todo lo que necesitas saber sobre la Vitamina C

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Entre los nutrientes, la vitamina C es uno de los más codiciados en la actualidad, debido, especialmente, a la cantidad de beneficios que su consumo responsable puede aportar al organismo.

¡Acompáñanos a descubrir todo sobre la vitamina C en este nuevo artículo de Aleria y conoce cuál es la mejor manera de incluirla en tu dieta!

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¿Qué es la vitamina C y cuál es su función en el cuerpo humano?

También conocida como vitamina antiescorbútica o ácido ascórbico, la vitamina C es un nutriente que se inserta en la categoría de vitaminas hidrosolubles. La misma es imprescindible para el desarrollo y el buen funcionamiento del cuerpo humano, por lo que su presencia en la alimentación diaria resulta de completa importancia.

Por su carácter hidrosoluble, la vitamina C se caracteriza por disolverse en agua, y sus cantidades sobrantes son eliminadas del organismo a través de la orina. Esto quiere decir que consumirla a diario nos ayudará a no sufrir deficiencias de este maestro antioxidante, capaz de combatir radicales libres y prevenir al cuerpo de sufrir enfermedades asociadas al estrés oxidativo, como la diabetes, la hipertensión, la colitis nerviosa, entre muchas otras.

Beneficios de la vitamina C

Sin lugar a dudas, existe una pregunta que, en Aleria, recibimos con mucha frecuencia: “¿Para qué sirve la vitamina C y por qué es tan importante para el cuerpo?”.

¡Bien! La vitamina C se caracteriza por brindar múltiples beneficios a la salud, y estos son los principales:

Reparación de tejidos

Esta vitamina participa en la reparación de tejidos de todo el cuerpo, estimula la producción de colágeno para sanar heridas y se encarga de mantener en buen estado los huesos, cartílagos y dientes, ya que colabora en la absorción y el almacenamiento del hierro. Parte de su accionar se debe a que posee la propiedad de formar una proteína esencial para producir los tendones, los vasos sanguíneos, los alimentos y la piel.

Función antioxidante

Además de los roles vitales previamente mencionados, la vitamina C se caracteriza por ser un maestro antioxidante. Así, combate los radicales libres y bloquea parte del daño producido por los mismos. Esto es esencial porque los radicales, cuando se encuentran en grandes cantidades, aceleran los procesos de envejecimiento y pueden dar lugar a enfermedades cardiovasculares, el cáncer y la artritis.

Combate el resfriado común

Otro de los beneficios de consumir vitamina C es que puede ayudarnos a acortar la duración de los resfriados comunes acelerando la recuperación, aunque debemos tener en cuenta que, en todos los casos, actúa como un coadyuvante del estilo de vida y los hábitos saludables.

¿Quién descubrió la vitamina C?

Fue el húngaro Albert Szent-Györgyi quien descubrió la estructura y la función de la vitamina C, a la que llamó ácido ascórbico. Recibió el premio Nobel de Medicina en el año 1937, no sólo por este hallazgo, sino también por su dedicación y su impecable desempeño en el estudio de los procesos de combustión biológica y respiración celular. Además, fue uno de los primeros investigadores en descubrir la relación que existe entre los radicales libres y el cáncer.

Habiendo vivido las dos guerras mundiales y luchado contra toda clase de restricciones e impedimentos a la libertad, Szent-Györgyi realizó grandes aportes al campo de la medicina, y siempre se interesó por el bienestar de los jóvenes científicos que, como él, aspiraban a conocer las grandes verdades.

Descubrimiento, significa ver lo que todo mundo ha visto y pensar lo que nadie ha pensado. – Albert Szent-Györgyi

Alimentos que contienen vitamina C

Como la vitamina C no puede ser producida por el cuerpo y sólo puede adquirirse por vías externas, te presentaremos un listado de alimentos ricos en este nutriente para que nunca escasee en tu dieta. Es necesario tener en cuenta que las frutas y verduras serán las principales protagonistas de este listado, ya que muchas de ellas contienen la vitamina C que necesitamos en nuestro día a día.

Frutas

  • Kiwi
  • Cítricos, como la naranja, la toronja y el limón (¡procura aprovechar su jugo!)
  • Mango
  • Papaya
  • Piña
  • Fresas
  • Moras
  • Arándanos
  • Sandía
  • Melón
  • Cerezas acerolas

Verduras

  • Coles de Bruselas
  • Brócoli
  • Nabos verdes
  • Coliflor
  • Pimientos rojos y verdes
  • Espinacas
  • Repollo
  • Tomates
  • Patata blanca

Un pastel de naranja, un vaso de agua con limón (¡recuerda no agregar azúcar para mejorar el efecto antioxidante!), una deliciosa ensalada verde y muchas otras recetas – que te animamos a crear utilizando esta lista – serán tus principales aliadas contra la aparición temprana o acelerada de los signos de la edad y las enfermedades generadas por el estrés oxidativo, mencionadas anteriormente

¡Cuéntanos qué receta harías tú en la sección de comentarios!

¿Cómo se absorbe la vitamina C?

La absorción de la vitamina C dependerá de las cantidades ingeridas. Pero antes de proseguir con esta explicación, debemos tener en cuenta que las dosis recomendadas son de 75 mg/día para mujeres y de 90 mg/día para varones (adultos).

Ahora, el intestino delgado puede absorber entre el 80 y el 90% de vitamina C cuando tomamos hasta 100 mg/día, y esta cifra decrece a medida que las cantidades ingeridas ascienden. Esto quiere decir que la biodisponibilidad de este nutriente disminuye cuando su presencia en el organismo excede los parámetros propuestos por las recomendaciones médicas.

Con todo esto, una dieta equilibrada resulta suficiente para mantener los niveles adecuados de vitamina C en el cuerpo, y su consumo puede medirse fácilmente llevando la cuenta de la cantidad de frutas y verduras que consumimos a diario: si incluimos en nuestra alimentación 5 raciones de frutas y verduras, estaremos obteniendo más de 60 mg/día de vitamina C.

Luego de su absorción, este antioxidante estrella se distribuye en todo el cuerpo, aunque concentrándose en mayor medida en el cerebro, la corteza suprarrenal, el bazo, el páncreas, el hígado, los riñones y los leucocitos.

Casos en los que puede haber deficiencia de vitamina C

Ha llegado el momento de identificar cuáles son los casos o condiciones físicas que pueden dar lugar a una escasez de vitamina C.

Al respecto, entre los cuadros con esta característica encontramos la diabetes, el infarto de miocardio, la pancreatitis aguda, la fiebre, las infecciones virales, la actividad física excesiva, el estrés y el tabaquismo. Al mismo tiempo, se ha descubierto que las personas que padecen de Alzheimer muestran niveles bajos de ácido ascórbico.

¿Qué puede producir la falta o carencia de vitamina C?

Existen algunos síntomas asociados al bajo consumo de vitamina C, tales como:

  • La anemia
  • El fotoenvejecimiento
  • La contracción de escorbuto
  • Una mala cicatrización de las heridas
  • Mayores dificultades para combatir infecciones
  • Problemas articulares, como dolores e inflamación
  • La formación de hematomas
  • Cabello seco
  • Piel opaca, seca y escamosa
  • Gingivitis (encías inflamadas)
  • Sangrado nasal
  • Menor esmalte en los dientes

¡Sírvete de nuestro listado de fuentes de vitamina C para tenerla siempre presente en tu día a día! Recuerda que en Aleria somos especialistas en alimentación antioxidante. ¡Envíanos un mensaje para que juntos potenciemos tu dieta con lo mejor de la naturaleza!

Hemos llegado al final de este artículo y esperamos que lo hayas disfrutado. ¡Te invitamos a dejarnos un comentario con tus impresiones y consultas! ¡Hasta la próxima!

Glutatión: ¿Qué es y cuáles son sus beneficios?

Glutatión: ¿Qué es y cuáles son sus beneficios?

Glutatión: ¿Qué es, cuáles son sus beneficios y dónde encontrarlo?

glutatión
Después del agua (H2O), el glutatión es la segunda molécula con mayor presencia en el cuerpo humano. Pero, curiosamente, existe un gran desconocimiento respecto de los múltiples beneficios que este tripéptido aporta a la salud. En este artículo de Aleria, te contamos todo lo que necesitas saber sobre el glutatión, presente en cada célula del cuerpo para cumplir funciones de suma importancia.

Acompáñanos a descubrir qué es, cuáles son sus mayores beneficios y dónde puedes encontrar a este poderoso antioxidante.

¡Comencemos!

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Glutatión: ¿Qué es?

El glutatión es una pequeña proteína que se compone de tres aminoácidos: glicina, cisteína y glutamato. Como bien mencionamos, se trata del principal antioxidante endógeno de las células y es ubicuo, es decir, se encuentra presente en todas partes, atendiendo variedad de situaciones a la vez.

Es necesario señalar que el glutatión al que solemos referirnos es el GSH o glutatión reducido, llamándolo de esta forma porque, activamente, es capaz de donar electrones para reducir o neutralizar a las especies reactivas de oxígeno, como lo son los radicales libres. De no ser así, estas moléculas inestables pueden resultar sumamente perjudiciales para la salud. Pero ya nos detendremos enteramente en esto.

El glutatión reductasa (GR) es otra de las formas en que podemos encontrar a nuestra molécula estrella. Esta enzima se encarga de reequilibrar a las moléculas de glutatión GHS que han donado un electrón (oxidándose en este proceso). Así, con ayuda de las GR, las GHS están listas para trabajar nuevamente y cuidar de la salud de las células.

Beneficios del glutatión: ¿Por qué es tan bueno?

1. Glutatión como antioxidante

Hemos mencionado que el glutatión es el mayor antioxidante de las células. Pero antes podríamos preguntarnos: ¿Qué es un antioxidante?

Llamamos antioxidante a toda sustancia capaz de neutralizar o reducir a los oxidantes. Estas moléculas inestables, como lo son los radicales libres, se caracterizan por tener uno o más electrones desapareados, por lo que “atacan” a otras moléculas para “robarles” los electrones que necesitan.

Los antioxidantes son los  encargados de neutralizar estas especies reactivas de oxígeno, que, fuera de control, pueden dar lugar a lo que conocemos como estrés oxidativo: causante de enfermedades y acelerador del envejecimiento.

Por su estructura molecular, el glutatión es una molécula perfecta para realizar este trabajo, más aún si consideramos que, tras donar un electrón, existe una enzima capaz de devolverle su equilibrio y restaurar su poder antioxidante miles de veces.

2. Glutatión como sistema protector

La función protectora del glutatión se relaciona estrechamente con el punto anterior, ya que al tratarse de un antioxidante que minimiza los efectos negativos de la oxidación celular, contribuye con el correcto funcionamiento del sistema inmunológico.

Además, estudios científicos afirman que, aumentando los niveles de glutatión en el cuerpo, es posible reforzar la capacidad inmune, dado que su presencia permite una mayor producción de linfocitos, aumentando así la respuesta de defensa.

3. Glutatión como desintoxicante

Gran parte del glutatión presente en el cuerpo se encuentra en el hígado, dado que hace parte de los procesos de desintoxicación que acontecen aquí.

El glutatión se encargará de señalar a las toxinas potencialmente dañinas para eliminarlas antes de que sus efectos perjudiciales se produzcan en el interior de las células. Estas sustancias tóxicas se caracterizan por no haber sido producidas por nuestro cuerpo. Entre ellas, podríamos destacar a las drogas y los contaminantes ambientales.

No obstante, identificar a estas sustancias tóxicas no será suficiente para eliminarlas. Así, el glutatión se encarga de transformarlas en ácido mercaptúrico, volviéndose solubles en agua y permitiendo su expulsión a través de la orina. Esta función del glutatión es sumamente interesante y su relevancia para nuestro bienestar es notable, ya que, sin este proceso, la salud del cuerpo estaría en peligro.

4. Glutatión como parte de procesos metabólicos

El glutatión participa de numerosas reacciones metabólicas y bioquímicas, tales como:

  • La síntesis y reparación del ADN
  • La síntesis de proteínas
  • El transporte de aminoácidos
  • La activación de enzimas

Por ello, su presencia determina el bienestar de una gran variedad de sistemas, tales como el sistema nervioso, el inmunológico y el gastrointestinal.

¿Dónde se encuentra?

Anteriormente, mencionamos que el glutatión es un antioxidante endógeno. Esto quiere decir que el cuerpo la produce naturalmente… y por buenas razones. También hemos dicho que su presencia en el hígado es notable, dado que posee un efecto desintoxicante que colabora con las tareas hepáticas.

Por su parte, el GHS se produce en el citoplasma de las células para luego ser transportado a todas partes del cuerpo.

Debemos tener en cuenta que, con la edad, las cantidades de glutatión corporal disminuyen. Es por eso que su consumo se torna indispensable para combatir el estrés oxidativo, ralentizar los procesos de envejecimiento y proteger el sistema inmunológico.

Déficit de glutatión

Un déficit de glutatión se encuentra relacionado con diversas patologías que, en determinados estadios de su desarrollo, se asocian al estrés oxidativo. Entre ellas encontramos a las enfermedades neurodegenerativas, la esquizofrenia y la isquemia cerebral.

Comprendiendo que el glutatión es un antioxidante maestro, y que el estrés oxidativo es consecuencia de la primacía de las especies reactivas de oxígeno sobre los antioxidantes, se deduce que la ingesta de glutatión es sumamente necesaria para mantener estos agentes inestables a raya, evitando, así, el daño celular.

¿Cómo puede consumirse por vías externas?

brocoli

Muchos nutrientes derivados de las plantas tienen el poder de activar la producción de glutatión (GHS). Entre ellos encontramos el brócoli, el cardo lechero y el ácido alfa lipoico, presente en verduras como la espinaca y la acelga, semillas de lino, semillas de soja y carnes como riñón, corazón e hígado.

En paralelo, la síntesis de glutatión requiere del azufre, por lo que consumir alimentos que lo contengan puede ser una excelente idea para favorecer este proceso. Puedes encontrarlo en alimentos como la carne de res, el pescado, las coles de Bruselas, la coliflor y las hojas de mostaza.

La vitamina C también ha demostrado aumentar las cantidades de glutatión, ya que, en tanto nutriente antioxidante, se encarga de neutralizar a los radicales libres primero. Para asegurar su presencia en tu cuerpo, procura consumir alimentos tales como kiwi, arándano, cítricos, papaya y pimientos.

Debemos tener en cuenta que, para que se produzca la absorción correcta de glutatión, es necesario combinarlo con fibras dietéticas y nutrientes como los mencionados anteriormente, a los que podríamos añadir las vitaminas B6 y B12

Por último, una buena forma de incorporar glutatión a tu dieta es por medio de suplementos que lo contengan en su fórmula.

¡PRO CLR+ aporta 28 mg de glutatión por porción!

¿Necesitas información personalizada para incrementar tu consumo de glutatión de una forma simple? ¡Escríbenos! En Aleria te brindamos asesoría gratuita para que este antioxidante maestro esté siempre presente en tu sistema, combatiendo enfermedades y desintoxicando tu cuerpo de manera natural.

Aquí concluye nuestro artículo dedicado al glutatión. ¡Esperamos que lo hayas disfrutado! Nos encantará leer tus impresiones en la sección de comentarios. ¡Hasta pronto!