Glutatión: ¿Qué es, cuáles son sus beneficios y dónde encontrarlo?

glutatión
Después del agua (H2O), el glutatión es la segunda molécula con mayor presencia en el cuerpo humano. Pero, curiosamente, existe un gran desconocimiento respecto de los múltiples beneficios que este tripéptido aporta a la salud. En este artículo de Aleria, te contamos todo lo que necesitas saber sobre el glutatión, presente en cada célula del cuerpo para cumplir funciones de suma importancia.

Acompáñanos a descubrir qué es, cuáles son sus mayores beneficios y dónde puedes encontrar a este poderoso antioxidante.

¡Comencemos!

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Glutatión: ¿Qué es?

El glutatión es una pequeña proteína que se compone de tres aminoácidos: glicina, cisteína y glutamato. Como bien mencionamos, se trata del principal antioxidante endógeno de las células y es ubicuo, es decir, se encuentra presente en todas partes, atendiendo variedad de situaciones a la vez.

Es necesario señalar que el glutatión al que solemos referirnos es el GSH o glutatión reducido, llamándolo de esta forma porque, activamente, es capaz de donar electrones para reducir o neutralizar a las especies reactivas de oxígeno, como lo son los radicales libres. De no ser así, estas moléculas inestables pueden resultar sumamente perjudiciales para la salud. Pero ya nos detendremos enteramente en esto.

El glutatión reductasa (GR) es otra de las formas en que podemos encontrar a nuestra molécula estrella. Esta enzima se encarga de reequilibrar a las moléculas de glutatión GHS que han donado un electrón (oxidándose en este proceso). Así, con ayuda de las GR, las GHS están listas para trabajar nuevamente y cuidar de la salud de las células.

Beneficios del glutatión: ¿Por qué es tan bueno?

1. Glutatión como antioxidante

Hemos mencionado que el glutatión es el mayor antioxidante de las células. Pero antes podríamos preguntarnos: ¿Qué es un antioxidante?

Llamamos antioxidante a toda sustancia capaz de neutralizar o reducir a los oxidantes. Estas moléculas inestables, como lo son los radicales libres, se caracterizan por tener uno o más electrones desapareados, por lo que “atacan” a otras moléculas para “robarles” los electrones que necesitan.

Los antioxidantes son los  encargados de neutralizar estas especies reactivas de oxígeno, que, fuera de control, pueden dar lugar a lo que conocemos como estrés oxidativo: causante de enfermedades y acelerador del envejecimiento.

Por su estructura molecular, el glutatión es una molécula perfecta para realizar este trabajo, más aún si consideramos que, tras donar un electrón, existe una enzima capaz de devolverle su equilibrio y restaurar su poder antioxidante miles de veces.

2. Glutatión como sistema protector

La función protectora del glutatión se relaciona estrechamente con el punto anterior, ya que al tratarse de un antioxidante que minimiza los efectos negativos de la oxidación celular, contribuye con el correcto funcionamiento del sistema inmunológico.

Además, estudios científicos afirman que, aumentando los niveles de glutatión en el cuerpo, es posible reforzar la capacidad inmune, dado que su presencia permite una mayor producción de linfocitos, aumentando así la respuesta de defensa.

3. Glutatión como desintoxicante

Gran parte del glutatión presente en el cuerpo se encuentra en el hígado, dado que hace parte de los procesos de desintoxicación que acontecen aquí.

El glutatión se encargará de señalar a las toxinas potencialmente dañinas para eliminarlas antes de que sus efectos perjudiciales se produzcan en el interior de las células. Estas sustancias tóxicas se caracterizan por no haber sido producidas por nuestro cuerpo. Entre ellas, podríamos destacar a las drogas y los contaminantes ambientales.

No obstante, identificar a estas sustancias tóxicas no será suficiente para eliminarlas. Así, el glutatión se encarga de transformarlas en ácido mercaptúrico, volviéndose solubles en agua y permitiendo su expulsión a través de la orina. Esta función del glutatión es sumamente interesante y su relevancia para nuestro bienestar es notable, ya que, sin este proceso, la salud del cuerpo estaría en peligro.

4. Glutatión como parte de procesos metabólicos

El glutatión participa de numerosas reacciones metabólicas y bioquímicas, tales como:

  • La síntesis y reparación del ADN
  • La síntesis de proteínas
  • El transporte de aminoácidos
  • La activación de enzimas

Por ello, su presencia determina el bienestar de una gran variedad de sistemas, tales como el sistema nervioso, el inmunológico y el gastrointestinal.

¿Dónde se encuentra?

Anteriormente, mencionamos que el glutatión es un antioxidante endógeno. Esto quiere decir que el cuerpo la produce naturalmente… y por buenas razones. También hemos dicho que su presencia en el hígado es notable, dado que posee un efecto desintoxicante que colabora con las tareas hepáticas.

Por su parte, el GHS se produce en el citoplasma de las células para luego ser transportado a todas partes del cuerpo.

Debemos tener en cuenta que, con la edad, las cantidades de glutatión corporal disminuyen. Es por eso que su consumo se torna indispensable para combatir el estrés oxidativo, ralentizar los procesos de envejecimiento y proteger el sistema inmunológico.

Déficit de glutatión

Un déficit de glutatión se encuentra relacionado con diversas patologías que, en determinados estadios de su desarrollo, se asocian al estrés oxidativo. Entre ellas encontramos a las enfermedades neurodegenerativas, la esquizofrenia y la isquemia cerebral.

Comprendiendo que el glutatión es un antioxidante maestro, y que el estrés oxidativo es consecuencia de la primacía de las especies reactivas de oxígeno sobre los antioxidantes, se deduce que la ingesta de glutatión es sumamente necesaria para mantener estos agentes inestables a raya, evitando, así, el daño celular.

¿Cómo puede consumirse por vías externas?

brocoli

Muchos nutrientes derivados de las plantas tienen el poder de activar la producción de glutatión (GHS). Entre ellos encontramos el brócoli, el cardo lechero y el ácido alfa lipoico, presente en verduras como la espinaca y la acelga, semillas de lino, semillas de soja y carnes como riñón, corazón e hígado.

En paralelo, la síntesis de glutatión requiere del azufre, por lo que consumir alimentos que lo contengan puede ser una excelente idea para favorecer este proceso. Puedes encontrarlo en alimentos como la carne de res, el pescado, las coles de Bruselas, la coliflor y las hojas de mostaza.

La vitamina C también ha demostrado aumentar las cantidades de glutatión, ya que, en tanto nutriente antioxidante, se encarga de neutralizar a los radicales libres primero. Para asegurar su presencia en tu cuerpo, procura consumir alimentos tales como kiwi, arándano, cítricos, papaya y pimientos.

Debemos tener en cuenta que, para que se produzca la absorción correcta de glutatión, es necesario combinarlo con fibras dietéticas y nutrientes como los mencionados anteriormente, a los que podríamos añadir las vitaminas B6 y B12

Por último, una buena forma de incorporar glutatión a tu dieta es por medio de suplementos que lo contengan en su fórmula.

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Aquí concluye nuestro artículo dedicado al glutatión. ¡Esperamos que lo hayas disfrutado! Nos encantará leer tus impresiones en la sección de comentarios. ¡Hasta pronto!

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