¿Ya tuviste Covid 19?

estrés oxidativo

Los coronavirus pertenecen a una familia de virus que pueden causar en los seres humanos enfermedades respiratorias. El  COVID-19 es la enfermedad causada por el nuevo coronavirus conocido como SARS-CoV-2, el cual comenzó a ser noticia en diciembre del 2019. Cualquier persona puede contraer COVID, manifestando cuadros clínicos de menor a mayor gravedad, pero las personas mayores de 60 años y/o aquellas que padecen enfermedades crónicas subyacentes como hipertensión arterial, problemas cardíacos o pulmonares, diabetes, obesidad o cáncer, corren un mayor riesgo de presentar cuadros graves. Más allá del impacto específico que produce el virus, durante la presencia del mismo se produce una respuesta inflamatoria, es decir, que los tejidos del cuerpo  se lesionan y dañan. 

Si has tenido COVID, quizás aún estés manifestando sensación de fatiga, cansancio, pérdida de memoria, concentración y/o dolor en el cuerpo. ¿Te está pasando? ¿Desde hace cuanto tiempo?.

El estado nutricional juega un papel fundamental en la calidad de recuperación del COVID, principalmente en la población más susceptible, específicamente en mayores de 60 años. A menudo existen deficiencias nutricionales de calcio, vitamina C, vitamina D, ácido fólico y zinc, que sumado a la desnutrición puede afectar la respuesta al sistema inmune. El aporte equilibrado de nutrientes, prebióticos y probióticos pueden restaurar y mantener las defensas, aumentando así la protección contra las enfermedades relacionadas con la inflamación crónica, por un lado, y las posibles infecciones. 

 

La combinación de vitaminas C y E puede ser una terapia antioxidante útil para las complicaciones cardiacas de COVID-19. Así mismo, la ingesta de zinc de 30 a 50 mg / día podría ayudar en el control de virus como la influenza y los coronavirus. Por otra parte, el aporte de fibra podría impactar de manera favorable, ya que podría tener una menor incidencia en el paso de las bacterias hacia el intestino, teniendo un rol crucial modulando la inmunidad, produciendo además efectos antiinflamatorios.

Los nutrientes antioxidantes colaboran en reducir los procesos inflamatorios en el cuerpo, protegen a las células y revierten el daño causado en ellas,  aumentando las defensas. Por lo tanto, el aporte de nutrientes con efectos antioxidantes siempre impactará de manera positiva en evitar o apaciguar el daño provocado por agentes que dañan los tejidos del cuerpo.

Recibir nutrientes de manera sinérgica  y combinada de antioxidantes, vitaminas, minerales, fibra, prebióticos y omega colaborarán positivamente con el organismo. Brindar los nutrientes necesarios de manera conjunta y sinérgica favorecerá el correcto funcionamiento de manera integrativa. Los nutrientes se complementan unos a otros, maximizando su efecto en el organismo. Para potenciar los resultados,  asegúrate de incorporarlos todos juntos,y no solo alguno de ellos, ya que podría no generar el efecto deseado. ¿Te interesa saber más? Contactanos y te contamos un poco más.

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