Historia de los suplementos alimenticios

Historia de los suplementos alimenticios

Breve historia de los suplementos alimenticios

historia de los suplementos alimenticios
La historia de los suplementos alimenticios es tan extensa como la propia humanidad. Actualmente los encontramos a nuestra disponibilidad en diferentes mercados y orientados a una multiplicidad de fines: aumentar la energía y la vitalidad, promover la salud de la piel con ingredientes como el colágeno, acompañar rehabilitaciones y tratamientos prolongados, reforzar el sistema inmunológico, satisfacer necesidades nutricionales específicas y aportar una mayor calidad a la alimentación diaria. En este nuevo artículo de Aleria, nos remontamos a los inicios de los suplementos dietarios para comprender sus usos primarios y reconocer a los actores sociales que participaron de su creación.

Primeros registros

origen de los suplementos alimenticios

Los suplementos alimenticios son productos orientados a complementar la ingesta dietética total, sin representar una sustitución de un alimento o la fuente única de nutrientes del consumidor. De acuerdo con la Ley General de Salud, los mismos son formulados a base de hierbas, extractos vegetales, alimentos tradicionales, deshidratados o concentrados de frutas, adicionados o no, con vitaminas y minerales.

Existen registros históricos de suplementos alimenticios, fundamentalmente elaborados a base de hierbas, que eran utilizados en la antigüedad como antisépticos y cicatrizantes, así como para tratar afecciones tales como el catarro. Estos se encontraban en forma de cataplasma (una pasta blanda que se extiende entre dos gasas y se aplica sobre una zona del cuerpo con fines curativos), polvos y colirios o gotas para los ojos.

Si nos remontamos a la Edad Media, encontramos que los suplementos se incorporan a las cocinas en forma de especias. Debemos tener en cuenta que, en este periodo de la historia, la variedad de alimentos era menor. Por lo que se volvía imprescindible complementar la dieta con ingredientes coadyuvantes. Asimismo, el uso de plantas medicinales con efecto antibiótico era extendido, especialmente entre las mujeres de la época.

De deportistas y guerreros

suplementos deportivos

Otro eslabón en la historia de los suplementos alimenticios son los atletas de la antigua Grecia, a quienes se les recomendaba consumir grandes cantidades de carne y vino (en tanto fuentes de proteína y antioxidantes) con el fin de mejorar sus performances deportivas.

Lo mismo sucedió con los guerreros y caudillos de todas las culturas, quienes recurrían a la toma de infusiones de hierbas y tónicos para incrementar su fuerza y su resistencia, y así mostrar una mayor destreza en escenarios de combate. Del mismo modo, estas sustancias tenían propiedades reconstituyentes que les ayudaban durante la recuperación de lesiones, tanto musculares como de otra índole.

El fisicoculturismo

Durante los inicios del siglo XX, los suplementos alimenticios se introdujeron en el campo del deporte y de la nutrición infantil como producto de la comprensión del funcionamiento muscular y el rol de las proteínas, grasas y carbohidratos en la nutrición.

Sin embargo, no será hasta mediados de siglo que, con la aparición del fisicoculturismo, estos productos comenzaran a popularizarse entre aquellos deportistas que anhelaban estos cuerpos esculturales. Ello demandaba que los entrenamientos fueran del todo intensivos y que los requerimientos nutricionales, inevitablemente, aumentaran.

Eugen Sandow, considerado el primer fisicoculturista moderno de la historia de Occidente, defendió en 1910 el control de la dieta para aumentar el crecimiento muscular. Posteriormente, Earle Liederman, también culturista, abogó por el consumo de jugo o extracto de carne para promover la recuperación muscular.

En 1950, aproximadamente, los suplementos deportivos comenzaron a comercializarse en el Reino Unido. La gran mayoría de ellos eran derivados de la leche y su principal dificultad residía en el hecho de que resultaban difíciles de mezclar y en su baja biodisponibilidad.

Más tarde, Irvin Johnson creó algunos polvos a base de proteínas provenientes del huevo y la leche para el consumo de los atletas. Así, el consumo de suplementos continuó creciendo, con sus aciertos y errores, hasta contemplar el gran suceso que supuso la comercialización de las vitaminas.

Descubrimiento y comercialización de vitaminas

descubrimiento de las vitaminas

A comienzos del siglo XX se descubrieron y aislaron todas las vitaminas que conocemos en la actualidad. Paralelamente, se llevaron a cabo numerosos estudios para comprender el rol su rol básico en el metabolismo. Así, en este momento histórico caracterizado por sus avances tecnológicos, las vitaminas concentraron gran parte de la atención científica.

La síntesis artificial de las vitaminas permitió que las mismas fueran administradas para el consumo de los seres humanos, dando lugar a su comercialización y a una modificación en el concepto de “suplemento”, que adquiriría entonces un respaldo científico.

Los avances tecnológicos del siglo XXI

Los avances tecnológicos y científicos han promovido el desarrollo de los suplementos alimenticios y propiciado su comercialización alrededor del mundo. A continuación, abordaremos dos de las innovaciones tecnológicas que aportaron un valor diferencial a la producción de suplementos dietarios:

1. La biotecnología alimentaria se encarga de evaluar, diseñar y producir alimentos de alta calidad nutricional. Sus técnicas permiten intervenir sobre su composición química y sus procesos de producción a fin de satisfacer las necesidades alimentarias de los consumidores y generar un impacto nutricional mayor.

Un gran ejemplo de los usos de la biotecnología son los probióticos: alimentos o suplementos a los cuáles se han añadido microorganismos vivos para incrementar el número de bacterias “buenas” que residen en el cuerpo humano, mejor conocidas como microbiota normal.

2.  La nanotecnología ofrece grandes aportes para el desarrollo de alimentos y suplementos dietarios innovadores. Sus técnicas se caracterizan por la medición, moldeamiento y control de sustancias en dimensiones minúsculas, permitiendo aumentar la eficiencia de la liberación y la absorción de sus componentes activos.

Actualmente, los consumidores – cada vez más informados – buscan productos capaces de beneficiar integralmente su salud. La nanotecnología contempla estas necesidades para producir sustancias que favorezcan la ingestión, la digestión, la absorción, la biodisponibilidad y la estabilidad del cuerpo.

Inclusión en la pirámide alimentaria por la Sociedad Española de Nutrición Comunitaria

Las nuevas Guías Alimentarias – elaboradas por más de 100 expertos en alimentación y salud – incluyen, dentro de la pirámide nutricional, a los suplementos alimentarios como una opción individualizada y sujeta a necesidades específicas. A su vez, se ha añadido, en la base de la pirámide, a otros elementos que condicionan el estado de salud integral de las personas, como lo son el ejercicio físico diario y el equilibrio emocional y energético.

En conclusión, los suplementos alimenticios tienen una larga historia detrás de sí. Al día de hoy, la ciencia cuenta con herramientas fundamentales para crear suplementos enteramente innovadores y eficaces que, por supuesto, deben ser administrados de acuerdo con las necesidades nutricionales de cada consumidor.

¡Hemos llegado al final de este artículo! Esperamos que lo hayas disfrutado y te invitamos dejarnos un comentario con tus impresiones y consultas. ¡Hasta la próxima!

¡Puede que necesites una dieta antiinflamatoria!

¡Puede que necesites una dieta antiinflamatoria!

Todo sobre la dieta antiinflamatoria

dieta antiinflamatoria

Te sientes cansado a todas horas. Tus músculos parecen haber envejecido años en pocas semanas. Los últimos meses te encuentras más sedentario que de costumbre. Los malos hábitos se acumulan en tu rutina. ¿Eres tú? Si te sientes identificado con alguna de estas afirmaciones, es posible que necesites iniciar una dieta antiinflamatoria. ¡Sí! Aunque no lo parezca, la inflamación puede condicionar tu estado de ánimo, comprometer tu bienestar cotidiano y afectar a tu sistema inmunológico. ¿Lo peor? ¡Puede que ni siquiera adviertas que estás inflamado!

En Aleria te contamos todo sobre la dieta antiinflamatoria: ¿Qué alimentos sí? ¿Qué alimentos no?

¡Acompáñanos a descubrirlo!

Qué es una dieta antiinflamatoria

inflamación

El ajetreo de la vida cotidiana da lugar a ciertos hábitos que condicionan fuertemente nuestra salud: horarios de sueño desequilibrados, una dieta pobre a nivel nutricional, falta de ejercicio físico, abuso de sustancias como el alcohol y el tabaco, estrés desmedido que hemos llegado a naturalizar… Todo ello contribuye a la inflamación corporal, aunque, tal vez, no lo notemos de inmediato.

En este sentido, el consumo de alimentos antiinflamatorios es una excelente manera de hacer las paces con tu cuerpo y recuperar esa vitalidad que el cansancio parece haber aniquilado a su paso.

Una dieta antiinflamatoria es un plan alimentario orientado a:

  • combatir la inflamación celular
  • aportar al cuerpo los nutrientes que necesita
  • favorecer la correcta absorción de estos nutrientes
  • promover un estado de salud óptimo
  • reforzar el sistema inmunológico 

Como si esto fuera poco, los beneficios siguen sumándose.

Dieta antiinflamatoria para… ¿perder peso?

Contrario a la gran mayoría de las dietas, la dieta antiinflamatoria no está dirigida por el anhelo de perder peso. Se enfoca, más bien, en la búsqueda del bienestar a través de la alimentación

Esto nos plantea un cambio de actitud interesante: no es una dieta que se inicie para perder grasa corporal, sino, más bien, para ganar en términos de salud, vitalidad, energía, liviandad, ánimo y productividad.

En este sentido, se trata de un plan dietético fácil de sostener. ¿Por qué? Porque cuando actuamos desde la afirmación, desde lo que SÍ queremos, todo se vuelve mucho más sencillo.

Claro que, con una alimentación variada, orientada especialmente al balance nutricional, esos kilos incómodos se perderán de todos modos. Pero, por supuesto, no bajo la creciente ansiedad de llegar a la meta de la figura soñada. Aquí el motor es otro.

¿Cómo es un menú antiinflamatorio?

dieta antiinflamatoria

Los alimentos de una dieta antiinflamatoria proveen la suficiente energía para desempeñar todas las tareas cotidianas con un plus de vitalidad.

Así, una dieta antiinflamatoria se caracteriza por aportar todo tipo de nutrientes: vitaminas, minerales, ácidos grasos, proteínas, carbohidratos, antioxidantes, fibra y probióticos. Además, nos propone establecer un equilibrio en el consumo de omega 3 y de omega 6, ya que frecuentemente omitimos el primero e ingerimos casi exclusivamente el segundo.

Antes de poner en marcha esta dieta saludable y libre de sacrificios, déjanos contarte qué alimentos son antiinflamatorios y cuáles proinflamatorios. Así, tus visitas al mercado serán mucho más provechosas.

Lista de alimentos antiinflamatorios

bebidas antiinflamatorias

El secreto (no tan secreto) para llevar una dieta antiinflamatoria exitosamente, es saber escoger los alimentos que consumes. Es decir, escogerlos a consciencia, priorizando siempre la variedad. Ya se ha dicho: en la variedad está el gusto; pero a nosotros nos gusta decir que en la variedad está la buena salud.

Asegúrate de incluir en tus platos estos alimentos antiinflamatorios:

  • verduras de hoja verde, como la espinaca y el brócoli
  • tomate
  • frutas antioxidantes, como el arándano, la naranja y las fresas
  • aguacate
  • especias como la cúrcuma y el jengibre, ¡potentes antiinflamatorios!
  • carnes magras y pescados como el salmón, el atún y la caballa
  • aceite de oliva
  • aceitunas y ajo
  • legumbres, cereales integrales y frutos secos
  • té verde
  • cacao

Lo mejor de esta dieta, es que no se encuentra basada en restricciones o menús herméticos, sino que puedes aportar a tus platos toda la variedad que la naturaleza tiene para ofrecer.

¡Ah… y no olvides beber mucha agua!

Lista de alimentos proinflamatorios

alimentos proinflamatorios

En la otra vereda, tenemos a los alimentos proinflamatorios. Lo ideal, es evitar su consumo o reducirlo al máximo, explorando todas las alternativas saludables que pueden ayudarnos a reemplazarlos muy fácilmente.

Entre los proinflamatorios encontramos:

  • azúcar y sal añadida
  • harinas refinadas, como el pan blanco, la pizza, los productos de pastelería y las tortillas.
  • lácteos en exceso
  • gluten
  • carbohidratos refinados, presentes en las pastas y en muchos alimentos horneados
  • carne roja y embutidos
  • alimentos enlatados
  • grasas saturadas, preponderantes en alimentos como el chocolate, la mantequilla y las carnes de vaca y de cerdo
  • refrescos y alcohol en exceso

Estos contribuyen a inflamar tu cuerpo, afectando, en consecuencia, la flora bacteriana presente en los intestinos, limitando la absorción de nutrientes y debilitando el sistema inmunológico. 

¡Anímate a cambiar!

Dieta antiinflamatoria para enfermedades autoinmunes

La dieta antiinflamatoria se ha recomendado para el tratamiento de enfermedades autoinmunes, en las cuales el funcionamiento del sistema inmunitario se ve afectado. Entre ellas, algunas de las más frecuentes en la actualidad son la artritis reumatoide, la diabetes tipo I, la psoriasis o el hipotiroidismo.

Los alimentos antiinflamatorios tienen la capacidad de restaurar la microbiota o flora bacteriana, encargada de cumplir una función defensiva al evitar que agentes patógenos ingresen al organismo. Si reforzamos esta barrera con una armada nutricional antiinflamatoria y antioxidante, podremos prevenir y aliviar este tipo de enfermedades que afectan al sistema inmunológico. 

¡Excelente noticia!

¿Sabes si consumes una cantidad adecuada de alimentos antiinflamatorios y antioxidantes? ¡Envíanos un mensaje vía WhatsApp! Te ayudamos a descubrirlo en pocos minutos.

Aquí concluye nuestro artículo, ¡esperamos que lo hayas disfrutado! Déjanos tus impresiones en la sección de comentarios y cuéntanos qué temáticas te gustaría que abordemos en este blog nutricional. ¡Te esperamos!

Envejecimiento y enfermedades: el legado del estrés oxidativo

Envejecimiento y enfermedades: el legado del estrés oxidativo

Envejecimiento y enfermedades: El legado del estrés oxidativo

¡Descubre todo sobre radicales libres y estrés oxidativo!
radicales libres y estrés oxidativo
En nuestro artículo previo nos dedicamos a explorar el proceso de absorción de nutrientes y sus principales dificultades en presencia de inflamaciones intestinales y desajustes en la permeabilidad de la mucosa gástrica. En esta oportunidad, desde Aleria te contamos todo sobre radicales libres y estrés oxidativo: sus causas, síntomas y soluciones nutricionales que puedes aplicar rápidamente para revertirla. ¡Acompáñanos!

Qué es la oxidación celular

daño celular

Cada vez que respiramos, nuestras células inician un proceso de oxidación al entrar en contacto con el oxígeno. Este pasará de los pulmones a los glóbulos rojos de la sangre, que lo transportarán a través del torrente para ser aprovechados por todos los órganos del cuerpo. Con todo, el exceso de oxígeno en las células puede producir moléculas reactivas que, de no ser contrarrestado su efecto, pueden resultar sumamente perjudiciales para la salud.

Estrés oxidativo y radicales libres

moléculas

Las moléculas inestables que se producen con la oxidación celular llevan el nombre de radicales libres y se caracterizan por poseer un electrón desapareado o suelto, por lo cual tienden a ser sumamente reactivas. Para evitar su potencial efecto dañino, los radicales libres deben ser neutralizados por el sistema antioxidante (AOX).

Los antioxidantes restablecen la estabilidad electroquímica de los radicales libres, “prestándoles” los electrones que necesitan para ello. De lo contrario, los radicales atacarán a otras moléculas para “robar” electrones y procurar su propia estabilidad, pudiendo afectar y comprometer gravemente la salud de las células.

En el organismo existe un equilibrio constante entre radicales libres y antioxidantes. Pero cuando esto no sucede y priman los radicales libres, podemos decir que nos encontramos en presencia del estrés oxidativo, determinante de un gran número de patologías humanas.

Consecuencias del estrés oxidativo

El estrés oxidativo se origina ante una producción acelerada de radicales libres y una carencia a nivel antioxidante, dando como resultado el daño celular. Esto sucede porque los radicales libres tienden a buscar su estabilidad mediante el ataque a moléculas vitales, como las proteínas, los lípidos y el DNA, dañando sus tejidos y pudiendo producir, en última instancia, la muerte celular.

El estrés oxidativo se relaciona, en numerosos estudios científicos, con enfermedades crónico-degenerativas que poseen una asociación directa o indirecta con la exposición a los radicales libres. Entre ellas se ha hecho mención del cáncer, la diabetes mellitus, las enfermedades cardiovasculares y autoinmunes, la distrofia muscular, la enfermedad de Werner (envejecimiento prematuro), entre otras, que acaban por afectar la calidad y la esperanza de vida de quienes las padecen.

Fuentes de radicales libres: ¿De dónde salen?

estrés oxidativo

Los radicales libres son producidos naturalmente por el organismo y cumplen un rol fundamental a la hora de protegerlo de virus y bacterias. Sin embargo, su acumulación proveniente de fuentes endógenas y exógenas puede representar una amenaza para la salud de las células. Esto es, no se encuentran únicamente formando parte del proceso interno de oxidación celular. Por el contrario, diferentes factores externos pueden incrementar su presencia en nuestro organismo:

  • Fumar y consumir alcohol
  • Una dieta pobre en antioxidantes y rica en alimentos refinados (como azúcares y harinas), fritos, asados, con conservadores, procesados y con un alto contenido de grasas.
  • Exposición a sustancias tóxicas
  • El medio ambiente
  • Exposición a los rayos UV
  • Deporte de alto rendimiento que demande mayores dosis de energía física, y, por ende, un mayor trabajo de oxidación celular.

Debemos prestar atención a la amplia variedad de factores que pueden incidir en la acumulación de radicales libres en las células, al tiempo que incorporamos en nuestra dieta una mayor cantidad de nutrientes antioxidantes capaces de inactivar a los radicales libres potencialmente dañinos.

Estrés oxidativo y envejecimiento

Con el envejecimiento, los mecanismos de control del estrés oxidativo comienzan a disminuir su eficacia, puesto que existe una menor producción de antioxidantes por parte del cuerpo.

Uno de los síntomas más frecuentes es un aumento en la cantidad de arrugas faciales y corporales, pudiendo ser, incluso, una aparición bastante prematura de las mismas. Esto sucede porque los radicales libres afectan directamente al colágeno y la elastina, atentando contra la turgencia y elasticidad de la piel.

¿Cómo podemos protegernos de los radicales libres más allá del paso del tiempo?

Sigamos adelante para descubrirlo.

Antioxidantes maestros para combatir radicales libres

antioxidantes

Los antioxidantes, tal como hemos mencionado, son compuestos que intervienen durante el proceso de oxidación y regulan el estrés oxidativo, inactivando los radicales libres del oxígeno. ¡Inclúyelos en tu dieta tomando este listado como referencia!

1. Vitaminas C, E y A

Estas vitaminas son esenciales si lo que buscamos es evitar la proliferación de los radicales libres y el consecuente estrés oxidativo. Las mismas constituyen una poderosa fuente de antioxidantes, capaces de estabilizar los radicales presentes en nuestro cuerpo.

Por un lado, la vitamina C disminuye el colesterol malo y ayuda a conservar el bueno, se encarga de regenerar la vitamina E y contribuye en la prevención de todo tipo de cánceres. Puedes encontrarla en alimentos como la acelga, el tomate, el perejil, los cítricos, el melón, las fresas y el kiwi.

Luego, la vitamina E mantiene la integridad de la membrana celular, que puede verse completamente afectada por la el estrés oxidativo. De igual manera, evita la destrucción de la vitamina A y aporta al retraso del envejecimiento celular. ¡Hazle un sitio en tu dieta! La encuentras en alimentos como el aguacate, los cereales, el brócoli, las zanahorias, las lentejas, las yemas de huevo, los frutos secos, entre otros.

Por último, la vitamina A también puede ayudarnos con su naturaleza antioxidante, ya que puede detener el deterioro de los tejidos y proteger al DNA. Disfruta de sus beneficios con el consumo de zanahorias, espinacas, tomates, melón y mango.

2. Glutatión

El glutatión funciona al modo de un antioxidante cítrico, neutralizando los radicales libres que puedan dañar las células de nuestro cuerpo. Además, controla la inflamación y es un gran fortalecedor del sistema inmunológico. Se trata del antioxidante más poderoso producido por el cuerpo, pero, a medida que envejecemos, su presencia natural disminuye paulatinamente, tornándose imprescindible su búsqueda en medios externos como alimentos o suplementos dietéticos.

3. Mangostán, noni y acai

Estos frutos son un boom de antioxidantes, ¡por lo que te recomendamos incluirlos en tu alimentación cuanto antes! Además, se les considera especialmente importantes a la hora de reforzar el sistema inmunitario y mantener su funcionamiento óptimo. ¡Anímate!

4. Selenio, Zinc, Magnesio y Cobre

Estos forman parte del núcleo enzimático con funciones antioxidantes y ayudan a mantener en buen estado las funciones hepáticas, cardíacas y reproductoras. ¡Imprescindibles!

Aquí concluye nuestro artículo sobre radicales libres y estrés oxidativo. ¿Quieres aumentar la presencia de antioxidantes en tu dieta? ¡Envíanos un Whatsapp! Podemos ayudarte a conquistar tu bienestar nutricional en pocas semanas.

Cómo favorecer la absorción de nutrientes si tienes problemas intestinales

Cómo favorecer la absorción de nutrientes si tienes problemas intestinales

Cómo favorecer la absorción de nutrientes si tienes problemas intestinales

absorción de nutrientes

En nuestro artículo anterior exploramos cómo los nutrientes pueden ayudarte a prevenir el insomnio, un trastorno del sueño que aqueja a millones de personas alrededor del mundo. En este nuevo post de Aleria, nos dedicaremos a abordar la absorción de nutrientes, sus obstáculos en presencia de un intestino inflamado y algunas soluciones prácticas que puedes empezar a implementar de inmediato. ¡Comencemos!

 

 

Absorción de nutrientes: ¿Qué es y dónde se produce?

digestión y absorción de nutrientes

La absorción es un proceso que se lleva a cabo, principalmente, a nivel de las paredes del intestino delgado, cuyo principal objetivo es el de trasladar los nutrientes ingeridos desde el aparato digestivo hacia la sangre. La mucosa intestinal, también conocida como barrera intestinal, será la principal encargada de prevenir el ingreso al torrente sanguíneo de sustancias tóxicas, virus y bacterias, habilitando el paso de los nutrientes que el cuerpo necesita. Este procedimiento sumamente selectivo recibe el nombre de permeabilidad intestinal.

Una vez en los vasos sanguíneos y linfáticos, los nutrientes serán transportados, distribuidos y almacenados para su posterior aprovechamiento.

Con todo, para que la absorción se produzca correctamente, deben intervenir las bacterias presentes en el tracto gastrointestinal, que reciben el nombre de flora intestinal o microbiota. Las mismas mantienen en buen estado la salud de la antes mencionada mucosa intestinal y favorecen la absorción de vitaminas, minerales, fibras y proteínas, al tiempo que refuerzan el sistema inmunológico y regulan el estado afectivo. Menuda tarea, ¿verdad?

Ahora bien… ¿Qué sucede frente a una afección del sistema digestivo con la absorción de nutrientes? ¿Cuáles son los nutrientes que disminuyen su biodisponibilidad como producto de una inflamación intestinal? 

Demos un paso más para descubrirlo.

¿Qué nutrientes reducen su biodisponibilidad a causa de un intestino afectado?

intestino inflamado

¡Destaquemos algo! Mientras algunos nutrientes se absorben a nivel de un órgano específico, otros pueden asimilarse en varios sitios a lo largo del tracto digestivo. 

Gran parte de los nutrientes tiene su absorción en el intestino delgado, ya que se trata del  tramo más largo de la cadena digestiva. Por ende, es aquí donde tendrán más tiempo para pasar a las células epiteliales y de allí a la sangre. Entre ellos encontramos el calcio, el magnesio, el hierro, los hidratos de carbono, las vitaminas del complejo B y gran parte de las proteínas y grasas ingeridas.

Luego, el intestino grueso se encarga de absorber lo que resta de todo el trayecto digestivo. Sus potentes bacterias, sirviéndose del agua, ayudan en el proceso de absorción de la vitamina k, la biotina, el potasio, el sodio y los cloruros.

Ahora bien, ante un intestino inflamado, tu cuerpo estará limitando notablemente la absorción de estos nutrientes, por lo que resulta importante conocer cuáles son las principales causantes de inflamación.

Causas principales de malestar intestinal

Las afecciones intestinales son cada vez más frecuentes en la población mexicana y pueden deberse a numerosos factores:

  • una alimentación basada en el consumo excesivo de harinas, azúcares, refinados, procesados y enlatados
  • las malas combinaciones de alimentos que conducen a la inflamación intestinal
  • el estrés
  • los procesos inflamatorios
  • las enfermedades autoinmunes con injerencia intestinal, como la celiaquía
  • el consumo de antibióticos de manera indiscriminada
  • una dieta pobre en fibra
  • un pH intestinal alcalino

Todos estos, a los cuales pueden sumarse otros causantes, se traducen en disbiosis: una discordancia entre las células del cuerpo y las bacterias que lo habitan. Así, la absorción de nutrientes se ve arduamente afectada por un desequilibrio en la flora bacteriana encargada de llevar adelante gran parte del proceso digestivo.

Un mal de esta época: el síndrome del intestino irritable (SII)

intestino irritable

Uno de los trastornos intestinales más comunes en la actualidad es el síndrome del intestino irritable o colon irritable, cuyas causas aún no han sido esclarecidas. No obstante, se sabe que existen múltiples factores que influyen en el eje intestino-cerebro, tales como el estrés, el estado afectivo individual, el apoyo social de los sujetos y las infecciones intestinales. Estos serían los responsables de desencadenar, en muchas oportunidades, el SII.

En consecuencia, una serie de efectos se despliegan como parte de este cuadro:

  • Distensión abdominal y molestias como causa de una hipersensibilidad intestinal.
  • Cambios sustanciales en la frecuencia y consistencia de las heces
  • Alteración de la permeabilidad que puede producir una inflamación intestinal
  • Alteraciones en la flora intestinal que tienden a aumentar la sintomatología de la SII al alterar la fisiopatología intestinal.

Si bien se trata de una afección crónica, podemos mejorar su sintomatología mediante un cambio en nuestra dieta.

¿Cómo podemos recomponer la mucosa y mejorar la absorción de nutrientes en el intestino?

Cómo mejorar la absorción de nutrientes en el intestino

mejorar la absorción de nutrientes

Ante las crecientes molestias, muchos se preguntan qué tomar para aliviar la inflamación intestinal, recuperar la flora bacteriana y favorecer la absorción de nutrientes. ¡Bien! Tenemos una solución natural:

  • Incorporación de prebióticos y fibras dietéticas, como la pulpa de arándano, la pulpa de naranja, la inulina y el nopal. Estos restablecen la flora bacteriana, regulan el tránsito digestivo, ayudan al tratamiento de la inflamación intestinal y evitan la permeabilidad de toxinas a la sangre.
  • Incorporación de antioxidantes y colágeno para neutralizar las toxinas que efectivamente ingresen al torrente sanguíneo. Esto es muy importante en lo que a absorción de nutrientes refiere, ya que las toxinas tienen el poder de reducir la biodisponibilidad de las vitaminas.

¡No te dejes para después! Toma estos consejos para promover tu salud intestinal y obtener lo mejor de cada uno de los nutrientes que consumes.

Aquí concluye nuestro artículo sobre absorción de nutrientes. Esperamos que el mismo haya sido de gran utilidad para comprender la importancia de un intestino sano a la hora de incrementar los beneficios nutricionales que cada alimento tiene para ti. ¡No olvides dejarnos un comentario con tus impresiones! 

¿Sufres de problemas inflamatorios? ¡Envíanos un mensaje para que podamos ayudarte a complementar tu dieta con los nutrientes que necesitas! 

7 Nutrientes para eliminar el insomnio en cuarentena

7 Nutrientes para eliminar el insomnio en cuarentena

7 nutrientes para eliminar el insomnio en cuarentena.

insomnio en cuarentena
En nuestro artículo anterior te contamos cuáles son los efectos secundarios de la vacuna del COVID-19 y cómo puedes colaborar con tu sistema inmunológico mediante el consumo de nutrientes específicos. Hoy, Aleria llega para brindarte toda la información que necesitas para eliminar el insomnio, una problemática del sueño que, a raíz de los largos periodos de cuarentena, se ha extendido sobre la población mundial. ¡Acompáñanos a descubrir qué nutrientes pueden ayudarte a dormir profundamente!

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¿Qué es el insomnio?

El insomnio es una dificultad persistente para conciliar el sueño y permanecer dormido. Asimismo, las personas que sufren insomnio suelen experimentar la sensación de no haber descansado lo suficiente a pesar de, en teoría, haberlo hecho.

Se trata de un trastorno del sueño bastante común, que, estadísticamente, ha aumentado su incidencia en los últimos tiempos a causa del confinamiento requerido por la pandemia de COVID-19.

Lidiar con el insomnio no es sencillo: las noches resultan en un intento inacabable por descansar, pero algo parece poner obstáculos en el camino.

De acuerdo con investigaciones psicológicas, el insomnio sería consecuencia de un alertamiento emocional sostenido durante el día, con todos sus correlatos físicos: taquicardia, alteraciones metabólicas y de temperatura corporal, etc. A ello, naturalmente, le sigue una gran dificultad para iniciar el sueño y sostenerlo durante varias horas sin interrupciones significativas. 

En pocas palabras, a pesar de que la voluntad consciente de conciliar el sueño exista, es esta fuerte activación mental la que conduce al insomnio.

Antes de encontrar una respuesta a cómo eliminar el insomnio, debemos detenernos en las posibles causas del mismo durante la cuarentena. ¡Descúbrelas con nosotros!

Causas del insomnio en cuarentena

insomnio en cuarentena

1. Hábitos contraproducentes

La cuarentena ha instalado algunos hábitos que influyen negativamente sobre la capacidad de conciliar el sueño. No se culpe a nadie. Los últimos tiempos modificaron nuestras rutinas a extremos que jamás hubiéramos imaginado, y cada quién se encuentra surfeando las olas pandémicas con las herramientas que tiene a su disposición. Sin embargo, existen soluciones prácticas que podemos implementar para que estos malos hábitos cambien su rumbo y reduzcan su impacto sobre el dormir.

  • Noches frente a la pantalla

Por empezar, es muy común que permanezcamos despiertos durante la madrugada utilizando dispositivos electrónicos y scrolleando en redes sociales. Al respecto, muchos estudios científicos afirman que la luz emitida por las pantallas interrumpe el funcionamiento de la melatonina, una hormona encargada de regular los ciclos de sueño. Para tratar el insomnio, procura reducir el uso de dispositivos antes de dormir e intenta cambiar este hábito por la lectura de libros, la práctica de journaling o la realización de meditaciones cortas.

  • Falta de ejercicio físico

Otro gran factor que determina nuestra capacidad de dormir bien es la falta de ejercicio físico, falta que se potencia ante la necesidad de permanecer dentro del hogar. Para eliminar el insomnio, debemos incluir al menos una breve sesión de ejercicio cardiovascular o aeróbico una vez al día (con 10 minutos será suficiente, ¡tú puedes!).

  • Una alimentación… no tan nutritiva

El consumo de alimentos ultraprocesados y los tentadores servicios de delivery han afectado en mucho los hábitos alimentarios de la población, especialmente en épocas de cuarentena. En lo que al insomnio respecta, existen comidas y bebidas, cuyo consumo ha aumentado en el marco de la situación actual, que pueden afectar la higiene del sueño. Entre ellos: café, té, alcohol, y platos excesivamente condimentados.

Si bien es muy importante reducir las visitas al mercado para mantener el distanciamiento social preventivo, debemos procurarnos una dieta equilibrada, una buena hidratación y cenas ligeras para dormir mejor, además de la incorporación de nutrientes que favorezcan la absorción a nivel del intestino, que puede verse inflamado como consecuencia del consumo excesivo de azúcares, harinas, alimentos procesados, refinados y enlatados. ¡Comienza hoy!

2. Estrés

A raíz de la propagación del virus y de las consecuentes restricciones impuestas, existen preocupaciones y dinámicas de vida, antes desconocidas, a las que las personas han debido adecuarse. Aquí es donde cobra sentido la definición del insomnio como una elevada activación mental a la hora de descansar. Algo así como “una cabeza pasada de rosca” que no parece estar de acuerdo con la idea de dormir.

El estrés, definido como una tensión física o emocional, es una reacción humana natural que se desencadena en presencia de un desafío o problema, frente al cual aparecen sensaciones de frustración e incapacidad.

En un contexto pandémico, una respuesta de estrés resulta enteramente comprensible: la amenaza de contagio, el confinamiento extendido, las crisis económicas, las restricciones de transporte y movilidad, la ausencia de vacunas en muchos lugares del mundo, el uso obligatorio de tapabocas y gafas de protección; una inmensa cantidad de factores que, sin lugar a dudas, encienden nuestras alarmas – nuestro arousal mental –  y acaban dificultando los ciclos de sueño-vigilia.

3. Ansiedad y/o depresión

El insomnio se encuentra estrechamente relacionado con la salud mental. Por este motivo, los trastornos por ansiedad y/o depresión cobran un gran protagonismo a la hora de conciliar (o no) el sueño. Cabe hacer una distinción inevitable: estrés no es sinónimo de ansiedad. Podemos estar muy estresados y, sin embargo, no presentar un trastorno de ansiedad. Ante la duda, es necesario hacer una consulta con un profesional de la salud.

Cuando dormimos poco, el organismo desencadena una serie de reacciones fisiológicas que nos vuelven más propensos a sufrir episodios de ansiedad. Esto sucede porque las sensaciones de alerta se incrementan al tiempo que las posibilidades de relajación y descanso disminuyen. Aquí el círculo vicioso: insomnio por ansiedad y ansiedad por insomnio.

Numerosas encuestas han revelado que los niveles de ansiedad y depresión han aumentado drásticamente durante la pandemia de COVID-19. En este sentido, es necesario que atendamos estas problemáticas de manera integral, procurando tomar las medidas necesarias para eliminar el insomnio y restaurar el equilibrio anímico poco a poco. ¡Tienes nuestro apoyo!

¿Cómo saber si tengo insomnio?

como saber si tengo insomnio

Para saber si tienes insomnio puedes tener en cuenta los siguientes síntomas:

  1. Dificultad para conciliar el sueño durante la noche. Tu cabeza parece no apagarse.
  2. Despertarse durante la noche y experimentar dificultades para seguir durmiendo.
  3. Sensación de cansancio extremo durante el día, bajo rendimiento y dificultades para prestar atención, concentrarse o recordar.
  4. Irritabilidad marcada y sensibilidad a estímulos externos, como ruidos fuertes y luces brillantes.
  5. Sensación de no haber dormido lo suficientemente bien.

¿Identificas alguno de ellos? Entonces, puede que los consejos que tenemos para ti a continuación sean de mucha ayuda. ¡Acompáñanos!

Nutrientes para el insomnio

conciliar el sueño

Existen muchos nutrientes que pueden funcionar al modo de remedios naturales para eliminar el insomnio. ¡Te presentamos algunos de ellos!

1. Vitamina C

La falta de vitamina C puede ocasionar trastornos en los ciclos de sueño-vigilia. Por lo tanto, consumir alimentos ricos en este nutriente resulta fundamental para eliminar el insomnio. 

2. Hierro

El hierro es un nutriente que no debemos dejar fuera de nuestra dieta. Al ser el encargado de transportar oxígeno a todas partes del cuerpo, su falta frecuentemente deriva en sensaciones de cansancio que pueden ser realmente fastidiosas si no hemos dormido bien.

3. Magnesio

Entre los nutrientes estrella para combatir el insomnio se encuentra el magnesio, el cual participa en la producción de melatonina, la hormona encargada de regular el sueño.

4. Vitamina B12

El déficit de vitamina B12 se manifiesta con síntomas como fatiga, trastornos del sueño y sensación de hormigueo, entre otros. Por ello, es sumamente importante que demos a este nutriente un lugar en nuestro día a día. 

5. Vitamina D

La vitamina del sol siempre se hace presente en nuestros listados. En este caso, se ha comprobado que su presencia en el organismo ayuda a mejorar la calidad del sueño. ¡Inclúyela en tus platos!

6. Omega 3

En combinación con la vitamina D, este ácido graso puede contribuir al buen dormir. Esto se debe a que su ingesta estimula la producción de serotonina, que además de ser la “hormona de la felicidad” regula la función del sueño.

7. Calcio

La carencia de calcio puede interrumpir la fase REM del sueño y derivar en un descanso de mala calidad. Un mineral indispensable que puede contribuir en mucho a la hora de tratar el insomnio.

Ten en cuenta que, para que estos nutrientes sean correctamente absorbidos a nivel del intestino, debes acompañar su ingesta con probióticos y fibras dietéticas, que favorecerán inmensamente su biodisponibilidad.

¡Hemos llegado al final de nuestro artículo sobre cómo eliminar el insomnio con nutrientes! Esperamos que el mismo haya sido de gran utilidad para ti y que puedas poner estos tips nutricionales en práctica. ¡Recupera tu sueño profundo!

¿Tienes consultas respecto de los nutrientes que pueden combatir el insomnio o no estás seguro de estar consumiéndolos correctamente para asegurar su absorción? ¡Envíanos un mensaje para que te ayudemos a complementar tu alimentación y mejorar tu higiene del sueño!

Efectos secundarios de la vacuna del COVID-19 | ¡Cuídate con nutrientes!

Efectos secundarios de la vacuna del COVID-19 | ¡Cuídate con nutrientes!

Efectos secundarios de la vacuna del COVID-19 | ¡Cuídate con nutrientes!

efectos secundarios de la vacuna del covid
Mantener un sistema inmunológico fuerte es una tarea que se ha complejizado en los últimos tiempos, demandando cada vez más esfuerzos por parte de ciudadanos que han limitado sustancialmente sus espacios de trabajo y esparcimiento. El hogar se ha convertido, para muchos, en el lugar de trabajo de referencia, en el gimnasio y en el restaurante. Entre tanto, llegan las vacunas para ofrecernos una solución y cambiar el panorama. Pero, ¿qué pasó con nuestro sistema inmunológico durante todo este tiempo de sedentarismo, mala alimentación y estrés desmedido?, ¿cómo podemos asegurar una buena respuesta inmune y, a la vez, sobrellevar de manera óptima los efectos secundarios (esperables) tras recibir la vacuna del COVID-19? Quédate con nosotros para descubrirlo en este nuevo artículo de Aleria.

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¿Por qué da efectos secundarios la vacuna del COVID-19?

vacuna covid-19

Cuando nos aplican cualquier vacuna, el sistema inmunitario produce una respuesta potente para defenderse del agente extraño que ha ingresado en el cuerpo. Con la vacuna del COVID-19 no sucede nada diferente. Pensemos que la función principal de todas las vacunas es preparar al sistema inmunológico para combatir eficientemente una infección mediante la producción de anticuerpos específicos.

La vacuna incluye en su fórmula una versión muerta o debilitada del patógeno que se desea combatir (en este caso, el coronavirus) con el objetivo de que el cuerpo pueda reconocerlo y atacarlo en el futuro. Así, obtenemos la posibilidad de protegernos de la enfermedad antes de entrar en contacto con ella. Esto es, estaremos lo suficientemente preparados para combatirla con una respuesta inmune previamente “ensayada”.

El hecho de que experimentemos efectos secundarios es completamente normal dada la fuerte respuesta originada a nivel del sistema inmunológico.

Gran parte de los efectos secundarios de la vacuna del COVID-19 se deben a la respuesta inmunitaria innata, que es aquella que se pone en marcha cuando el cuerpo nota la presencia de un agente extraño. En esta etapa inicial, los glóbulos blancos se dirigen hacia las moléculas invasoras y desencadenan una reacción inflamatoria destinada a eliminarlas del organismo.

Dicha reacción, que resulta completamente normal, varía su intensidad de una persona a otra y no define la respuesta inmunitaria adaptativa posterior en ninguna medida. Esto es, el cuerpo estará igualmente preparado para reconocer y combatir el virus en el futuro aún cuando los efectos secundarios tras la vacunación no se hayan manifestado.

¿Qué esperar después de la vacunación?

vacunación covid-19

Tal como hemos mencionado, la respuesta inmunológica tras la vacuna da como resultado una reacción inflamatoria que, en algunas personas, puede manifestarse como:

  • fiebre leve
  • dolor muscular
  • dolor de cabeza
  • escalofríos
  • cansancio
  • náuseas
  • fatiga

Por otro lado, el brazo que ha sido inyectado puede presentar:

  • dolor
  • enrojecimiento
  • hinchazón

Todos estos síntomas son propios de la respuesta inmunológica que se ha generado y remitirán al cabo de unas horas o en unos pocos días.

Se ha comprobado científicamente que los jóvenes muestran una respuesta inmunológica más fuerte, por lo que los efectos secundarios que acompañan la vacuna pueden ser más notorios o molestos.

Con la edad, el sistema inmunitario tiende a debilitarse. Por ello, las personas jóvenes suelen experimentar reacciones más intensas, especialmente luego de la segunda dosis.

En definitiva, los efectos secundarios son síntoma de que el sistema inmune se está defendiendo y creando anticuerpos, pero el hecho de no experimentarlos NO significa que tu sistema inmunológico no haya reaccionado a la vacunación o no esté creando una respuesta de protección a largo plazo. La inmunidad se generará de todos modos, independientemente de las reacciones corporales que suscite la vacunación.

Sistema inmunológico fuerte antes y después de la vacunación

cuidarse del covid-19

Cada vez son más las personas que reciben inmunidad frente al virus, pero todavía debemos seguir cuidándonos. En paralelo, la cuarentena nos ha llevado a adquirir ciertos hábitos que no necesariamente nos ayudan a mantenernos sanos y fuertes, listos para combatir la enfermedad en caso de que se produjera.

Muchas personas han tenido que trasladar sus actividades laborales, comúnmente desarrolladas fuera de casa, al seno del hogar, así como limitar su experiencia deportiva al patio o living personal. Del mismo modo, los niveles de estrés, ansiedad y depresión han crecido a lo largo de la población a raíz de la cuarentena, afectando ineludiblemente los hábitos alimentarios y alterando la fortaleza del sistema inmune.

Veamos qué podemos hacer al respecto.

Los nutrientes que debes ingerir para mantenerte saludable

alimentación saludable

Debemos tener en cuenta que, si bien la situación contextual es delicada, existen algunos aspectos que sí podemos controlar en relación a nuestro estado de salud. Si cuidamos de nuestro sistema inmunológico y lo mantenemos fuerte, nos aseguraremos de estar bien preparados para recibir la vacuna de la mejor manera y estaremos colaborando en el arduo proceso que el cuerpo ha iniciado para comenzar a protegerse.

¡Di adiós a tus malos hábitos alimenticios de cuarentena y dale a tu cuerpo los nutrientes que necesita para subir sus defensas!

Si no te has vacunado

Si no te has vacunado, es necesario que aproveches los grandes beneficios de la buena alimentación para reforzar tu sistema inmunológico. Esto mantendrá tus defensas altas y listas para combatir cualquier agente extraño que penetre las barreras de tu organismo.

Si te has vacunado o estás por hacerlo

Si, por el contrario, te has vacunado contra el COVID-19 o estás por hacerlo y quieres estar bien preparado en caso de que los efectos secundarios aparezcan, es necesario que le des a tu cuerpo los nutrientes esenciales para transitar este periodo de una manera inmejorable:

  • Procura consumir hidratos de carbono de calidad y grasas saludables como el Omega 3, que te aportarán energía y producirán una respuesta antiinflamatoria capaz de reducir el dolor muscular.
  • También debes consumir nutrientes como el hierro, el magnesio y una buena cantidad de antioxidantes, como las vitaminas A, C y E, el glutatión, y frutos como el noni, el acai y el mangostán, ya que estos favorecerán la respuesta inmune de tu cuerpo y promoverán una recuperación libre de molestias extendidas.
  • Ten en cuenta que, para que todos estos nutrientes sean absorbidos por tu cuerpo de manera óptima, debes asegurarte de incluir en tu alimentación probióticos y fibras dietéticas, como el arándano, la naranja, la inulina y el nopal, hecho que dará como resultado un buen funcionamiento del sistema digestivo y una correcta biodisponibilidad.

¿Tienes preguntas al respecto? ¡Envíanos un mensaje con tus consultas! Te ayudamos a identificar qué nutrientes escasean en tu dieta y cómo puedes ingerirlos cada día sin dificultades.

¡Aquí concluye nuestro artículo! Esperamos que esta información te haya sido de utilidad y que apliques nuestros consejos nutricionales para proteger tu sistema inmunológico y ayudar a tu cuerpo a sobrellevar los efectos secundarios de la vacuna del COVID-19 de la mejor manera. ¡Sigue cuidándote!